Balance de los 5 años de mi academia online, Tu escuela de español

En mayo de 2014 abrí mi academia online, Tu escuela de español, con dos espacios de aprendizaje: mi página web y mi canal de YouTube. Estoy superfeliz porque mi proyecto celebró hace unos días su quinto aniversario y el balance de estos años no puede ser más positivo.

En este vídeo os cuento la historia de Tu escuela de español con todo lo bueno y lo malo que he vivido durante estos años para intentar ayudaros a los que estáis empezando en el mundo de la enseñanza online o estáis pensando en esta opción como posible salida laboral para el futuro.

Cuando hace cinco años puse en marcha mi academia online de enseñanza de español para extranjeros, no tenía ni idea de lo difícil que iba a ser. La verdad es que es necesario un punto de locura cuando te lanzas a emprender porque, si empiezas a pensar en todo a lo que te vas a tener que enfrentar, no lo harías.

Como os cuento en este vídeo, para mí los primeros meses fueron realmente difíciles porque había muchísimas cosas que no sabía y eso me llevó a tardar varios meses en conseguir mi primera alumna, es decir, mis primeros ingresos. Lo más complicado fue aprender todo lo necesario en primer lugar para dar clases por videoconferencia y, en segundo lugar, para manejar un negocio digital: creación y posicionamiento de páginas web, marketing digital, creación y posicionamiento de vídeos en YouTube, etc.

Pero no me desanimé y, con muchas horas de trabajo, el negocio fue creciendo poco a poco. El primer año ni siquiera cubrí los gastos de mi academia online, pero el segundo año fue mejor y desde el tercero vivo de los ingresos generados por Tu escuela de español.

Creo que una de las claves de este éxito fue que, un año y medio después de arrancar con el proyecto y ya con un número consolidado de alumnos para mis clases, me decidí a buscar otras fórmulas de ingresos complementarias, es decir, empecé a trabajar en la creación y venta de materiales de aprendizaje de español que me permitieran obtener ingresos pasivos.

Lo primero que hice fue abrir mi Zona Premium, una área privada dentro de mi página web con cursos online bajo suscripción, y a ella le siguieron mis infografías de gramática y vocabulario (realizadas en colaboración con mi diseñadora gráfica, Atómica Creativa); mi primer libro, Domina los verbos en español, en enero de 2018, y finalmente mi segundo libro, Por fin entiendo el español, en enero de este año 2019.

Cursos online de español de mi Zona Premium.

Ahora mismo esta es mi principal fuente de ingresos y sigo trabajando para crear nuevos materiales. Para ello, normalmente dedico un tercio de mi jornada semanal a las clases y reservo los otros dos tercios para hacer vídeos para mi canal de YouTube, ampliar las lecciones de la Zona Premium y diseñar nuevos productos.

Pero esta idea por sí sola no habría sido suficiente. Necesitaba la otra gran clave de mi éxito con Tu escuela de español: apostar desde el primer momento por YouTube. Mi canal ha sido mi gran ventana al mundo y, el escaparate en el que poder ofrecer mis clases y mis materiales a miles de estudiantes de español de todos los continentes. Sin él, Tu escuela de español no sería ahora mismo lo que es.

Pudo decir orgullosa que he creado una gran comunidad de estudiantes en torno a mi academia online, con cifras que hablan por sí solas:

  • Cientos de clases individuales por Skype con alumnos de todo el mundo.
  • 30 000 visitas mensuales a mi página web, por la que han pasado casi un millón de personas.
  • Una Zona Premium con 5 cursos online y 170 lecciones, todas con materiales creados por mí.
  • Dos libros publicados: Domina los verbos en español y Por fin entiendo el español.
  • 20 infografías de gramática y vocabulario.
  • Un canal de YouTube con casi 150 000 suscriptores, más de 180 vídeos, 400 000 visualizaciones de vídeos al mes y casi 12 millones de visualizaciones en total.

Pero, como todos, durante estos cinco años he tenido grandes aciertos, pero también he cometido grandes errores. Próximamente publicaré dos vídeos en los que os hablaré de los que creo que han sido mis cinco grandes aciertos y mis cinco grandes errores para ayudaros si queréis seguir mi camino y dedicaros a la enseñanza online de idiomas.

En todo caso, todo lo que he pasado… los momentos difíciles, el aprendizaje continuo, la incertidumbre, los fracasos… ha merecido la pena por estar hoy aquí cinco años después con un balance superpositivo y con unas perspectivas de futuro muy buenas.

Internet está lleno de oportunidades para los profesores y, estoy convencida de que con trabajo, constancia y la formación suficiente es una opción viable de trabajo. Espero que mi historia os inspire y os ayude si decidís apostar por ella.

Interacciones del lector

Comentarios

  1. Hola Elena,
    ¡Felicitaciones! Es maravilloso compartir como han sido estos cinco años de trabajo, con sus aciertos y sus errores.
    Pues yo te cuento que con casi sesenta años de vida, con 40 años de experiencia profesional dando clases de español e ingles de manera presencial, y después de la experiencia tutorial en Miano y Londres, he decido dar el salto al mundo digital. Temores, muchos. No soy una crack de la tecnologia que me arrolla diariamente. Pero decidido esta, y ya estoy dando los primeros pasos.
    Por el momento, pienso enfocarme a la enseñanza académica de jóvenes, preparación para exámenes y al público en general con nivel falso principiante.
    Estoy de acuerdo contigo sobre el tiempo que debemos invertir en la preparacion de materiales y recursos para el aprendizaje. No es factible cubrir todo, pues quien asa varios conejos al tiempo, alguno se le quema.
    Eres una de las pesonas que me ha inyectado ánimo para dar este salto. Gracias y de nuevo, muchas felicitaciones.

    • ¡De nada, Emilia! Me alegro de que mi experiencia te haya ayudado a dar el salto a la enseñanza online. ¡Eres una valiente! Te deseo todo lo mejor en esta nueva andadura. Y no te preocupes por la tecnología, después de cinco años a mí también me sigue arrollando cada día, pero a todo se acostumbra una. Lo dicho, que te deseo toda la suerte del mundo y muchísimas gracias por tu tomarte unos minutos para escribirme (ah, y perdona por haber tardado tanto en contestarte pero es que estoy a tope…). Un abrazo, Elena.

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