¿Por qué debes hacer una clase de prueba gratis? (actualización con vídeo)

Hoy os voy a hablar de una parte de mi trabajo como profesora online que me parece fundamental: las clases de prueba con personas interesadas en contratar mis clases.

Para mí, es imprescindible que un profesor online que trabaja por su cuenta ofrezca a sus potenciales clientes una clase gratis de prueba porque es la única forma de convencerles de que eres el profesor perfecto para ellos.

Es muy difícil, por no decir imposible, que alguien te contrate para dar varias clases contigo sin conocerte personalmente, solo atraído por los textos, las fotos o los vídeos que tengas en tu web. Todo eso dice mucho de ti y de tu trabajo, y es lo que lleva a un potencial alumno a interesarse por dar clases contigo, pero necesita una última prueba para decidirse por ti.

Cuando una persona recibe clases individuales quiere sentirse cómoda con su profesor. Tiene que haber una corriente de simpatía entre ambos porque, si no, es muy difícil pasar horas y horas a solas concentrados en lo que el otro dice o hace. Y la única forma de ver si existe empatía con tu futuro profesor es pasar un rato con él.

La clase de prueba sirve además para muchas otras cosas y no solo tiene ventajas para el alumno, sino también para el profesor. Estas son las cinco razones por la que yo creo que hacer una clase de prueba es imprescindible en nuestro trabajo:

  1. Sirve para que el alumno conozca al profesor, tanto personal como profesionalmente. Es decir, es una primera toma de contacto en la que ve cómo eres y cuál es tu sistema de enseñanza: los tipos de clases que ofreces, tus programas educativos, tus materiales, tu metodología, etc.
  2. El alumno puede comprobar que es posible recibir clases online con la misma calidad que las clases presenciales. Esto es especialmente importante para las personas menos acostumbradas a utilizar programas de videoconferencia y que suelen tener reticencias hacia la enseñanza online. En esta primera clase pueden ver cómo funciona una videoconferencia, que hay estabilidad en la conexión y no hay cortes en el vídeo o en el audio, que existen herramientas tecnológicas que permiten superar las barreras de estar en dos lugares diferentes, etc.
  3. El alumno recibe información detallada sobre cómo funcionan las clases: los paquetes de clases que puede comprar, los precios, las fórmulas de pago, el sistema de reserva de las clases, la política de cancelación, la caducidad de las clases, etc.
  4. El profesor evalúa el nivel de conocimientos de cada alumno en distintas materias (gramática, vocabulario, pronunciación, etc.) y en relación a cada destreza lingüística.
  5. El alumno explica al profesor sus necesidades y objetivos, es decir, para qué quiere recibir clases y qué le gustaría mejorar.

Para mí, los dos últimos puntos son fundamentales porque son los que luego me permiten elaborar una programación de las clases personalizada para cada alumno y centrada en ayudarle a aprender lo que necesita.

En este enlace puedes ver cómo hago yo mis clases de prueba y descargarte un PDF con la estructura de esta clase paso a paso.

¿Gratis o de pago?

Yo tengo clara la respuesta a esta pregunta: la clase de prueba debe ser gratis porque, si es de pago, van a realizarla menos potenciales clientes y, en consecuencia, podrás ofrecer tus clases a un menor número de personas.

El problema no es que tenga un precio alto o bajo, el simple hecho de tener que rellenar unos campos para pagar con tarjeta de crédito o con PayPal va a desanimar a una parte de las personas interesadas en dar clases contigo.

Sé que hay muchos profesores online que apuestan por cobrar una pequeña cantidad por la clase de prueba porque piensan que así no van a perder el tiempo haciendo clases con personas que simplemente quieren probar o practicar un rato español y que no tienen ninguna intención de comprar clases.

Entiendo este argumento, pero en los más de cuatro años que llevo dando clases online he comprobado que no hay tantos ‘jetas’ y que además hay otras fórmulas para evitar una avalancha de clases gratis de prueba que llene tu calendario y te impida hacer otras tareas.

La estrategia que yo sigo para regular el número de clases de prueba es aumentar o disminuir la intensidad del marketing sobre ellas. Es decir, cuando tengo menos alumnos, el aviso sobre esta clase está en un lugar muy visible de mi web, como la página principal o en ventanas emergentes, y la anuncio en mis redes sociales y en Google. Y cuando estoy más ocupada, pongo la clase de prueba en un lugar más discreto de la web y dejo de anunciarla en foros externos.

Según mi experiencia, esto último hace que se reduzcan las reservas considerablemente, pero curiosamente los pocos clientes que se apuntan para hacer la clase de prueba tienen un gran interés en dar clases conmigo (han tenido que hacer un esfuerzo para conocerme en persona) y el porcentaje de personas que luego compra clases es elevadísimo.

Y, si aun reduciendo el marketing, crees que tienes demasiadas clases de prueba, puedes optar por una medida más drástica. Si tienes el calendario de clases lleno y no quieres nuevos alumnos por el momento, puedes poner un aviso en tu web de que temporalmente no vas a hacer más clases de prueba porque tienes tu cupo de alumnos lleno. Y cuando necesites nuevos alumnos, quitas este aviso.

En este vídeo te explico todas estas cuestiones con más detalle.

Interacciones del lector

Comentarios

  1. Hola Elena, me Llamo Natalia. Me gustaria ser profesora online algun dia y solamente queria decirte que me encanta tu blog y me parecen muy util sobre todo para novatos como yo! Muchas Gracias por la informacion. Disculpa que no utilize acentos tengo un teclado extranjero.

    • ¡Hola Natalia!

      Muchas gracias por tu comentario. Me alegro mucho de que mi blog resulte útil a otras personas. ¡Mucha suerte con tu proyecto de ser profesora online! Al principio todo parece muy difícil porque todo es muy nuevo, pero poco a poco te vas a acostumbrando y para mí es una profesión genial.

      Un saludo, Elena.

  2. Hola Elena, encantada de saludarte,
    Soy Silvia, economista que ‘colgó los hábitos’ y ahora profesora de español, viviendo en Alemania.
    Soy feliz enseñando (también aprendiendo cada día en este ámbito tan apasionante) y desde hace un par de meses con una nueva inquietud: convertirme en profesora online de español.
    Comienzo a informarme de tooodo lo que tengo que hacer y aparte del miedo natural y las miles de preguntas, me asalta sobre todo una: ¿conseguiré disfrutar de las clases online al igual que lo hago con las presenciales? En el sentido de que yo soy muy del ‘cara a cara’ y me gusta mucho el contacto con la gente… Me da miedo que no pueda llegar a sentirme agusto siendo profesora ‘en la distancia’.
    ¿Te ha pasado esto a ti también por la cabeza?
    Muchas gracias por la generosidad de compartir tu experiencia.
    Un abrazo,
    Silvia

    • ¡Hola, Silvia!

      Ese miedo es normal y es verdad que no es lo mismo estar en el mismo espacio que un alumno que vernos a través de una pantalla de ordenador, pero yo disfruto mucho de mis clases online. Como solo doy clases individuales, voy creando un vínculo muy especial con cada alumno porque nos pasamos horas y horas hablando de nuestras vidas, y para mí algunos de ellos ya son más amigos que alumnos.

      Así que por eso no te preocupes. Al principio cuesta un poco hacerse a las nuevas condiciones para dar las classe, pero poco a poco verás que vas adaptando todos los recursos a tu alcance y personalizándolos hasta que te sientes cómoda con lo que haces.

      ¡Mucha suerte con tu proyecto de ser profesora online! Y también mucho ánimo porque al principio es difícil porque son muchas cosas nuevas, pero luego merece la pena.

      Saludos, Elena

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *