¿Es mejor trabajar en una plataforma online o tener tu propia web?

Los profesores online de idiomas como yo tenemos fundamentalmente dos fórmulas para ganarnos la vida: trabajar en una plataforma online (un sitio web donde se ofrecen clases de diferentes idiomas impartidas por cientos de profesores de todo el mundo y que compiten entre ellos por los alumnos) o trabajar por nuestra cuenta ofreciendo nuestros servicios a través de una página web propia.

¿Cuál es la mejor de las opciones? Para mí no hay una respuesta correcta a esta pregunta porque dependerá de las circunstancias personales y profesionales de cada profesor online. Las dos opciones tienen ventajas e inconvenientes, que te detallo en este vídeo o que puedes leer debajo del vídeo, por lo que debe ser cada profesor el que valore qué es lo que más le conviene en cada momento de su vida.

Plataformas de enseñanza de idiomas

Estos sitios web tienen la gran ventaja de que se ocupan de todo: de buscar a los alumnos (son webs ya consolidadas que visitan cada día miles de personas de todo el mundo), de gestionar los cobros y los pagos, de gestionar las reservas de las clases, etc., e incluso en algunos casos tienen sistemas de pizarra digital integrados dentro de la plataforma.

Así que, lo único que tiene que hacer un profesor para empezar a trabajar es crear un anuncio para la plataforma, que normalmente es un vídeo en el que tienes que explicar quién eres, qué formación tienes y que tipos de clases impartes. Y, si te aceptan, te dan un espacio en su web para anunciarte. Luego, la plataforma se queda con un porcentaje de cada clase que vendas, que suele rondar entre el 15 y el 20 %.

En el caso de la enseñanza del español para extranjeros, que es mi área de trabajo, las dos plataformas más conocidas son Italki y Verbling, aunque hay muchas más.

Como veis, es algo muy sencillo porque no requiere que el profesor online tenga conocimientos de marketing digital y de otras cosas que, si tienes tu propio negocio, sí necesitas conocer.

Pero, a cambio, tienen un gran inconveniente: hay muchísimos profesores en cada plataforma ofreciendo los mismos servicios y algunos de ellos cobrando precios muy bajos, por lo que la competencia es enorme. En estos espacios es muy difícil diferenciarse del resto, sobre todo al inicio. Cuando empiezas y no tienes valoraciones, necesitas tener un precio por clase bajo para encontrar alumnos, lo que hace muy difícil poder vivir de ello.

Por eso, para mí es complicado poder vivir solo de dar clases online en una plataforma. Puede estar bien al inicio para coger experiencia o, para dar clases solo unas pocas horas a la semana como complemento a otro trabajo o si por tus circunstancias no tienes tiempo para más. Pero vivir a largo plazo trabajando en estos sitios no es fácil, aunque conozco a profesores online que lo hacen y a los que les va bien porque han conseguido tener muy buenas valoraciones e ir fidelizando alumnos, los que les ha permitido subir sus tarifas.

Tu propia página web

Tener tu propia página web, es decir, tener tu negocio, tiene la desventaja de que es una alternativa más costosa para un profesor online de idiomas, tanto en tiempo como en dinero y en esfuerzo.

Respecto al tiempo, necesitas al menos varios meses para conseguir tus primeros alumnos porque primero debes crearte una marca en internet, divulgar lo que haces y que esto llegue a tus potenciales alumnos usando diferentes estrategias de marketing, redes sociales, etc.

También más costosa desde el punto de vista económico porque cuando decides tener tu propia página web tienes dos opciones: o la creas tú mismo y para ello inviertes tu tiempo y esfuerzo en aprender a hacerlo, o pagas a alguien experto para que te la haga.

Y, en tercer lugar, requiere muchos más conocimientos porque no solo te tienes que ocupar de dar clases, sino de todo lo que implica tener un negocio online, por lo que necesitas saber al menos un poco de páginas web, de posicionamiento, de publicidad en internet, de uso de las redes sociales, de otras estrategias de marketing digital, etc. Y aquí otra vez tienes dos opciones: o aprendes a hacerlo tú mismo e inviertes el tiempo y el dinero necesario para adquirir esos conocimientos, o pagas a profesionales para que te ayuden.

Y, como es un negocio, tienes que ocuparte también de otros temas más allá del mundo de internet, como la fiscalidad, trámites burocráticos, organización del tiempo, etc.

A cambio, como gran ventaja, para mí es una opción mucho más sostenible en el tiempo para vivir de la enseñanza online de idiomas. Así, si consigues construir tu marca en internet, puedes cobrar precios más altos por hora de clase y, además también tienes la posibilidad de ganar dinero ofreciendo otros servicios y productos que no requieran de tu presencia (ingresos pasivos).

Este es el sistema con el que yo he trabajado siempre desde que empecé a dar clases online de español para extranjeros en 2014, momento en el que fundé mi academia virtual, Tu escuela de español, y el que a me ha permitido vivir en exclusiva de la enseñanza online.

En resumen, como os he dicho al inicio de este post, tanto trabajar en una plataforma online de idiomas como tener tu propia página web (tu negocio) tienen ventajas e inconvenientes y no creo que una de las dos opciones sea mejor que la otra. Cada profesor que quiera dar clases online es el que debe valorar sus circunstancias para decidir qué es lo que más le conviene.

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